La postura
Natarajasana conocida como "danzante cósmico" estira la parte superior del
cuerpo y desarrolla la capacidad de equilibrio. Su figura simboliza el flujo
constante de energía y materia, así como la destrucción del viejo ego como
preparación para la creación del nuevo. Si se practica regularmente se consigue
adoptar la postura sin ningún problema.
Principales beneficios para
la salud
Corrige malas posturas, estira los músculos de
piernas y brazos, abre la caja torácica.
Produce energía al mismo tiempo que favorece el equilibrio físico.
Aumenta la concentración, la determinación y el equilibrio mental.
Libera tensiones y recrea la mente.
Desarrolla una mayor resistencia en pies y piernas.
La forma correcta de
llevarla a cabo
1.
Ponte de pie, con el cuerpo derecho y mirando hacia el frente. Dobla la rodilla
derecha, levantando el pie hasta que quede pegado a la pompa. Agárrate del
tobillo (no del pie) con la mano derecha. Mantén la postura por unos segundos
hasta que te sientas equilibrada y preparada para el siguiente paso.
2. Toma aire mientras estiras hacia
arriba el brazo izquierdo. Con el codo sin flexionar, sostén el brazo a la
altura de la oreja. Conserva la vista fija en un punto situado frente a ti. Si
tu mente no está concentrada se te hará difícil mantener el equilibrio. La
respiración debe ser fluida y suave. La barbilla queda paralela al suelo. Nunca
cierres los ojos.
* Al
principio te costará un poco conservar el equilibrio, aunque con la práctica
podrás incorporar un paso más a esta postura: desde la misma posición, comienza
a cambiar lentamente la línea del cuerpo inclinándola hacia delante, a medida
que el pie derecho se aleja de la pompa y la rodilla se levanta hasta que el
muslo derecho queda paralelo al piso.