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Yerbas sanadoras
La manzanilla para el dolor de "guatita" (o "barriga"), el toronjil para la
pena, la bruja ruda para protegerse de las "malas vibras" y la dulce violeta
para el insomnio, son algunos de los populares usos de algunas plantas que desde
tiempos inmemoriables nuestras abuelas utilizaban, y que siempre es bueno -y
útil- recordar.
Casi como un reflejo, la mayoría de las mujeres pide alguna agua de yerbas luego
del almuerzo. Puede ser de boldo o de menta, por ejemplo, pero hay pequeñas
grandes diferencias entre ambas plantas que deberíamos tener en cuenta: mientras
el boldo tiene propiedades depurativas que ayudan cuando la comida es muy
grasosa, la menta es antiespamódica, por lo que calma los dolores si algo nos
cayó mal.
Sutilezas que madres y abuelas manejaban al dedillo, cuando la medicina alópata
no estaba en todas las esquinas y se recurría más al jardín -o a la cocina- que
a la farmacia ante cualquier emergencia. Sabiduría popular que, sin duda,
mantenía más ordenada la economía hogareña y el organismo más tranquilo.
Nada mejor que recordar, entonces, que ante los dolores de la menstruación se
recurre a la alacena de los condimentos por un agüita de oregáno con laurel; si
en la noche cuesta dormir, más barato que una pastilla es una tisana de melisa y
salvia; una pequeña herida cicatriza más rápido si aplicamos la tela de la
cebolla o evitamos que se infecte si la lavamos con agua de pino.
A modo de recordartorio para nuestras lectoras, Mujeres Hoy les entrega un
completo listado con los usos y beneficios medicinales de las yerbas que siempre
están más más a mano.
Boldo
Esta yerba crece naturalmente en la mayor parte de Sudamérica, siendo sus flores
y aromáticas hojas muy cotizadas medicinalmente. Principalmente, el boldo es una
planta depurativa del sistema digestivo y urinario: elimina las impurezas que se
acumulan cuando existe mal funcionamiento de los riñones o del hígado. Sus
infusiones, consumidas durante un largo tiempo, facilitan la limpieza de la
vesícula, evitando enfermedades en este organismo. Su efecto depurativo se ve
potenciado cuando se consume junto a la achicoria o la zarzaparrilla.
Canela
De este aromático árbol se utiliza principalmente su corteza, especialmente como
sazón en la repostería, confitería, algunas comidas y en la destilación de
ciertos licores. Pero para la medicina popular es una gran yerba antiséptica y
digestiva. Las "agüitas" de canela sirven para calmar los dólores de estómago,
especialmente los producidos por afecciones intestinales y la diarrea. También
se recomienda para aliviar catarros y bajar la fiebre, ya que sus infusiones
hacen transpirar abundantemente. Para potenciar sus cualidades digestivas, se
puede mezclar con menta, manzanilla o anís.
Cebolla
La famosísima verdura, indispensable en la dieta latinoamericana, es un
excelente antiséptico, además de poseer cualidades expectorantes, depurativas,
digestivas y diuréticas.
Las delgadas "telas" que cubren la cebolla se utilizan desde hace siglos para
desinfectar y sanar úlceras y heridas en la piel. Su tradicional uso en la
ensalada ayuda a depurar la sangre junto con actuar como laxante suave. Como
infusión es excelente para casos de afecciones respiratorias en los bronquios.
Además, alivia la tos y ayuda a bajar la fiebre; se recomienda tomarla con
hinojo y salvia. Eso sí, las personas con problemas al hígado o de estómagos muy
sensibles deben evitar consumirla en altas cantidades.
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