Por la mañana en tu casa:
1. Trata de estirar el cuerpo desde la punta de los pies hasta el último pelo de
la cabeza. Debes inspirar el aire profundamente por la nariz, y exhalarlo por la
boca, para aflojar las tensiones que permanecen en el organismo. El cuello es
uno de los detonantes que, con mayor frecuencia, se contractura; para ello
coloca las manos detrás de la nuca con la cabeza mirando al suelo, y presiona
con las manos hacia abajo mientras que con la cabeza haces fuerza hacia arriba,
relajando así las tensiones.
2. Sonríe y sonríe, aunque nada te parezca gracioso, debes tratar de encontrar
algo agradable. La risa es un factor que contribuye en la producción de energía
y sumamente necesaria para conservar la salud.
En el trabajo:
1. Hay que evitar las situaciones problemáticas enfrentándolas con optimismo.
Afronta los contratiempos sin dilataciones (cuenta hasta 10 y respira de manera
relajada).
2. Es muy bueno tener "metas claras y objetivos precisos", sin dispersar
energía. Por ejemplo, cuando algo no sale bien (fracaso), es porque en ese punto
todavía no logramos un aprendizaje positivo. Para ello hay que preguntarse ¿por
qué?, y encontrar una buena solución como una respuesta favorable. El secreto
está en poner lo máximo de cada uno, aunque las fuerzas se te agoten, para
continuar los proyectos sin problemas.
Luego del
trabajo:
Es conveniente dedicar algunas horas o si no es posible algunos minutos al
"entrenamiento físico", como por ejemplo: ir al gimnasio, hacer pesas o
aeróbicos, o actividades como ciclismo, trote (footing) o natación. La
importancia radica en que la actividad física contribuye a mejorar el estado
anímico contrarrestando el estrés y, a su vez, pone en funcionamiento el
organismo, quemando grasa y formando masa muscular.
Antes de ir a la
cama:
Es importante que dediques unos minutos al relax o meditación para desenchufarte
de los problemas y descansar sin la presencia de ellos, esto es, sin
preocupaciones ni obligaciones. Una ducha de agua tibia con algún producto
relajante contribuye a liberar tensiones. Una vez relajado puedes acostarte,
respirar profundamente, poner la mente en blanco y finalmente dedicarte a
descansar plácidamente