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Rejuvenecer sin pasar por el quirófano
Quitarse unos años de encima ya no conlleva
necesariamente someterse a costosas intervenciones quirúrgicas. EEUU abandera
una novedosa técnica para recuperar la juventud perdida que no implica el uso
del bisturí. Su plan de ataque se basa en la combinación de un tratamiento
general de antirradicales libres, la regeneración de las capas de la piel y una
dieta equilibrada.
El sueño dorado de rejuvenecer sin necesidad de pasar por el quirófano toma
cuerpo en EEUU en la década de los años ochenta. Se trata de un revolucionario
método que hace hincapié en tres frentes: los radicales libres, la regeneración
de la piel y la dieta.
Los expertos aconsejan someterse a sus milagrosos favores a partir de los 35 ó
40 años. De esta forma, no sólo desaparecen las primeras arrugas que irrumpen en
el rostro en aras de su escasa profundidad, sino que a su vez consigue
ralentizar el proceso normal de envejecimiento. Además, este método supone un
cambio considerable tanto del aspecto exterior como interior, ya que la mejora
física se acompaña de una mayor vitalidad y energía.
Antirradicales libres
Diversos estudios ponen de manifiesto la relación existente entre radicales
libres y envejecimiento. Se supone que los radicales libres, procedentes de la
quema de oxígeno en las mitocondrías de las células, son los que dañan el ADN de
éstas y provocan su consiguiente deterioro. Por esta razón, quitarse unos años
de encima sin recurrir a la cirugía implica como primera medida un tratamiento
general antirradicales libres.
Su objetivo es estimular la reproducción celular del organismo al completo
mediante la ingestión de ciertos micronutrientes implicados en los mecanismos
del envejecimiento. En la dosis correcta y adecuada a cada paciente, incluye
selenio, vitamina E, N-Acetil Cisteína y SOD o superóxido dismutasa. Este aporte
extra se concibe como un tratamiento individualizado, ajustándose a las
necesidades de la persona en cuestión.
Regenerar la piel
El segundo frente de actuación de la técnica es la regeneración de las capas de
la piel. Para ello, se procede a un tratamiento exfoliante a base de ácidos no
dañinos y sustancias emolientes. Se realiza una vez por semana a lo largo de un
mes con el objeto de facilitar la absorción de una crema que contiene en su
fórmula distintos ingredientes, en especial extracto de hiedra, implicados en la
regeneración cutánea.
La crema también se aplica una vez por semana y su efecto se prolonga hasta la
exfoliación siguiente. Durante todo el proceso conviene proteger la epidermis
con cremas dotadas de alta protección, a ser posible de factor 40. Con este plan
de ataque, que no es abrasivo y puede repetirse cada dos o tres años, se
eliminan las arrugas superficiales y las pequeñas manchas.
Dieta mediterránea
La adquisición de unos hábitos alimenticios correctos es parte esencial de este
programa de rejuvenecimiento. Ni el tratamiento antirradicales libres ni la
regeneración de la piel obran el milagro si no se acompaña de una alimentación
equilibrada. La atención especializada de un psicólogo explicará al paciente la
importancia este factor.
El modelo gastronómico a seguir es la saludable dieta mediterránea, cuyo aporte
calórico ronda las 1700 calorías diarias. A grandes rasgos, este plan dietético
apuesta por una mesa rica en fruta y verdura, a la que hay que sumar la
ingestión de pescado de 3 a 4 veces por semana y nunca más de un kilo de carne
magra al mes.
Fuente: mundogar.com
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