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Prácticas que arruinan una dieta
Puede que las pautas que sigue habitualmente expliquen por qué no consigue
adelgazar. Para descubrir el problema, encuentre la frase que mejor define su
comportamiento.
Como demasiado al mediodía. Lo mejor es que reduzca las raciones. Llene
siempre el plato en la cocina y guarde el resto de los alimentos. Preparar
recetas bajas en calorías es otra forma de control. También lo es tardar más
tiempo en acabar el plato para dar tiempo a que la sensación de saciedad llegue
al cerebro.
Estoy picando todo el día. Quizá lo haga porque no se queda satisfecha en
las comidas. Lo mejor es tomar más hidratos de carbono complejos -pasta, arroz,
pan integrales, patatas cocidas o asadas con salsas light- en las comidas y
comer fruta y beber mucha agua entre horas.
Como en un cuarto de hora, cualquier cosa. El problema es que la comida
rápida es sinónimo de comida rica en calorías. Dedique tiempo a pensar menús con
poca grasa: sandwiches integrales de pavo, ensaladas mixtas, pasta con salsa de
tomate, pollo asado con lechuga...
Nunca tengo tiempo de desayunar. Es un problema, porque está demostrado
que las personas que no desayunan pican más entre horas y son más propensas a
engordar. Quizá no desayuna porque el café con leche no le inspira demasiado.
Pruebe a tomar un sandwich de pan integral. O un trozo de la pizza o del pollo
que sobró el día anterior...
Jamás hago planes respecto a lo que voy a comer. Le conviene hacerlo.
Cuanto menos tenga que pensar, más difícil le será cometer equivocaciones o
pasarse en las calorías. Puede inspirarse consultando libros de recetas y
haciendo versiones nuevas de las que prefiera, con pocas grasas e ingredientes
bajos en calorías: pavo en lugar de carne de vacuno; más verduras como
ingredientes; menos fritos y más plancha, microondas y guisos al vapor.
Fuente: mundogar.com
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