El
agotamiento físico y mental no es sólo el resultado de las presiones y
ocupaciones a las que nos vemos sometidos día a día. Otro factor
sumamente importante que incide directamente en el cansancio, es la
carencia de vitaminas y minerales o una inadecuada cantidad de
nutrientes, que generan tensiones en nuestro cuerpo. Es por ello, que
para evitar esta situación de inminente estrés, sugerimos una serie de
pautas alimentarias:
1. No suprimir ninguna de las seis
comidas diarias. Son tan importantes las colaciones como las ingestas
principales del desayuno, almuerzo, merienda y cena.
2. Evitar beber café, té negro o gaseosas cola. Aunque se cree que estas
bebidas con cafeína pueden manternos despiertos, sólo aumentan el nivel
de estrés. Conviene reemplazarlas por licuados, jugos de frutas o
infusiones tibias o frías.
3. Si el médico está de acuerdo, tomar suplementos con vitaminas C y E,
recetadas para superar el estrés. Es mejor tomar la dosis en varias
partes a lo largo del día, que toda de una sola vez.
4. Para elevar el nivel de concentración, se recomienda consumir hierro
presente en verduras de hoja, legumbres y vitamina C. Así se aumenta la
oxigenación de los tejidos permitiendo sentirse más despejado.
5. También es importante la hidratación. Para conservar energía y
vitalidad es necesario beber dos litros de agua por día.
Ejercicios de relajación
Las obligaciones y responsabilidades del
trabajo hacen que el cuerpo se tensione a punto tal de producir hasta
dolores musculares. Entonces, es necesario relajarse y para ello sólo
bastan un par de minutos. Sigue las instrucciones que exponemos a
continuación y verás como la tensión desaparece:
Ejercicio acostado:
1. Busca un lugar apacible y encuentra una posición cómoda.
2. Cierra los ojos y luego muévelos lentamente hacia arriba sin abrirlos.
3. Respira profundamente por la nariz relajando el cuerpo. Después aspira
y siente como el aire nuevo recorre tus pulmones.
4. Intenta representar mentalmente un lugar placentero. Después,
visualízate a ti mismo en ese lugar durante uno o dos minutos.
5. Abre los ojos lentamente, contando de uno a cinco. Otra alternativa:
hazlo en cualquier momento del día.
Ejercicio sentado:
1. Siéntate cómodamente en una silla con la espalda apoyada en el
respaldo.
2. Cierra muy lentamente los ojos. Después lleva los ojos hacia arriba.
Hazlo despacio.
3. Exhala todo el aire de tus pulmones, es decir "desínflate". Aspira
profundamente hasta que sientas que no queda un solo espacio de tu
cuerpo sin aire. Trata de retenerlo. Disfruta de esta agradable
sensación.