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Método Kneipp: El agua, elixir de salud
Moverse, caminar sobre el agua o el rocío, con los
pies descalzos, ponerse medias secas y continuar caminando hasta calentarse los
pies, dar pasos en tinajas con el agua hasta las rodillas, son las múltiples
posibilidades que ensayaba con sus pacientes, reforzando su sistema
inmunológico.
Terapia dietética:
Kneipp recomendaba una alimentación variada y regular, con frutas, verduras,
cereales y productos lácteos. Ser moderados con el alcohol, la nicotina y el
azúcar.
Terapia del movimiento:
Según las máximas de Kneipp la vida es movimiento. Buscarlo donde quiera que sea
posible, subiendo escaleras, haciendo deporte, gimnasia y bailando.
Fitoterapia:
Kneipp proponía aprovechar las propiedades curativas de las plantas en forma de
infusiones, jugos o pastillas.
Terapia del orden o reguladora:
Implica regular el ritmo de la vida diaria, economizando energía, insertándola
creativamente tanto en el trabajo como en el tiempo libre, utilizando también
las artes para nuestro esparcimiento o el yoga para nuestra relajación.
La opinión de la ciencia
¿Qué se esconde detrás de esta técnica tan antigua como Hipócrates, que éste ya
utilizaba con sus enfermos?
Científicos aclaran que el éxito de los procedimientos no reside propiamente en
el agua en sí, sino en el resultado de aplicar sobre el cuerpo estímulos
térmicos (frío-calor), mecánicos (mayor o menor presión o rozamiento sobre la
piel) y químicos (preparados medicinales que pueden añadirse al agua).
Estos estímulos producen sobre todo la vasoconstricción sanguínea, a partir del
enfriamiento del cuerpo caliente, en contacto con el agua, y como reacción
inmediata la vasodilatación, que provoca un aumento de la circulación sanguínea,
ayudando a la limpieza y eliminación de sustancias patógenas a través del
aumento de glóbulos blancos (armas de defensas del organismo), aumento del
oxígeno a causa de la mayor producción de glóbulos rojos que lo transportan, y
por lo tanto del anhídrido carbónico en el cuerpo. Esto nos lleva a una
respiración más profunda para poder eliminarlo, lo que ventila los bronquios.
La musculatura se calienta en contacto con el frío y posteriormente se relaja,
además de poder aprovechar la resistencia que ejerce el agua para tonificar los
músculos débiles. Los estímulos térmicos también producen en la piel una
respuesta y por vía refleja potencian los nervios del sistema simpático, que
liberan cortisona en respuesta a la situación de estrés y a su vez actúa el
sistema parasimpático regulando el equilibrio físico y dándonos una sensación de
bienestar y de calma. Pero cuidado, la hidroterapia no es recomendada en
pacientes con psicosis o hipertiroidismo.
El legado de Kneipp
Sebastián Kneipp murió el 17 de junio de 1897, luego de transformar a Wörishofen
en la ciudad de las curas naturales y los senderos paradisíacos, además de
escribir seis libros (vendidos hasta hoy en día), en donde expone un pensamiento
ecologista, de respeto, tolerancia social y adaptabilidad, en comunión con una
naturaleza reconciliadora.
Fuente: Dw-world.de
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