VIDA

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Secciones

  Negocios

  Buscador

  Postales

  Piropos
  Móviles
  Humor
  Horóscopo
  Turismo
  Amor
  Vida
  Diosas
  Deportes

  Chiste mes

 Exclusivos

  Nota semanal

  Trotsky

 Derebote

  Publicidad
  Diseños Web
  Aliados
  Staff
  Menu
 Portada
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Método Kneipp: El agua, elixir de salud
 

Las terapias alternativas están de moda. Al Tai-Chi, Reiki y demases, se suma ahora la hidroterapia al estilo Kneipp, llamada así porque fue Sebastián Kneipp quien sistematizó el uso del agua como elemento terapéutico. Pero la hidroterapia ya era usada en la Antigüedad, por Hipócrates. Veamos en qué consiste este método.

Se asegura que la edad biológica de una persona depende más del estado de salud y entrenamiento de su sistema circulatorio que de su fecha de nacimiento. Es por eso que tal vez instintivamente solemos empezar nuestro día lavándonos la cara con agua fría. Estamos tan habituados a ese acto automático que no pensamos la razón por la cual lo hacemos, pero sí sabemos que si no lo hacemos nos sentimos incómodos, asegura Carola Rondinella en un artículo publicado en www.dw-world.de

¿Qué sucede en ese momento de despertar matinal? Las personas expertas en el tema dicen que el contacto del agua con nuestras manos y rostros no sólo ejerce una acción limpiadora, sino también un poderoso efecto sobre los sistemas circulatorios y neurohormonal, por la gran cantidad de receptores de sensibilidad térmica que poseen cara y manos, además de activar zonas reflejas que algunos órganos tienen en la cavidad nasal. Duchas y baños activan también el sistema circulatorio y orgánico del resto del cuerpo.

Kneipp: “médico del agua”

Sebastián Kneipp fue uno de los que supieron aprovechar ese poder terapéutico, creándose una leyenda a su alrededor como el “médico del agua”. Vástago de una humilde familia de tejedores, nace el 17 de mayo de 1821 en la aldea de Stephansried, cerca de Múnich. Es a sus 24 años, cuando la tuberculosis pone en peligro su vida, que cae en sus manos un libro del médico Johann Siegmud Hahn sobre los efectos benéficos del agua fresca.

Tras leerlo, camina los tres cuartos de hora que lo separan del Danubio, se interna en sus aguas, se viste y regresa a casa. Realiza el mismo trecho dos o tres veces por semana recuperando su salud, sin saber bien por qué. Con el correr de los años hace votos de sacerdote y estudia teología. Es destinado como párroco a distintas aldeas y ciudades hasta llegar a Wörishofen, donde, no muy lejos de su pueblo de origen, en el monasterio de los Dominicos, comienza a utilizar el agua para tratar tanto problemas respiratorios como de arritmia, de insomnio, nerviosos e incluso dolencias del alma y el espíritu.

Su postulado básico era que las enfermedades aparecen en el ser humano cuando su fuerza natural es minada por una alimentación inadecuada y un modo de vida desregulado y alejado de la naturaleza.

El agua en todas sus formas

Los ámbitos terapéuticos del método Kneipp son los siguientes.

Hidroterapia:


Chorros de agua hasta las rodillas, recomendada para los trastornos del sueño, presión alta, várices.

Chorros de agua desde los muslos hacia abajo, para leves problemas de circulación arterial, celulitis y hemorroides.

Chorros de agua en los brazos, para el cansancio del espíritu y del cuerpo, además de los dolores de cabeza.

El agua puede ser fría, tibia o caliente, dependiendo del propósito. La cantidad de agua debe ser como la de una regadera, suave y no demasiado cercana a la piel, sin irritarla. Y luego el agua no debe ser secada, sino que es necesario hacer una caminata rápida para activar la circulación de la sangre.

 

 

Artículo anterior                                                Página siguiente

 

Contáctanos
 
© Copyright 2000 - 2006,derebote.com

Montevideo, Uruguay