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Las constelaciones familiares
¿Qué es una Constelación?
Etimológicamente conocemos por constelación un conjunto de estrellas que forman
parte de un sistema dinámico y en continua interacción y evolución y que forman
una imagen.
Analógicamente los seres humanos formamos parte de constelaciones que parten por
ser familiares para ampliarse a otros grupos humanos.
Las constelaciones se rigen por leyes naturales, familiares, sociales y
espirituales que condicionan su funcionamiento.
El trabajo de constelaciones familiares es un método terapéutico fenomenológico
que se aplica a nivel individual o grupal y que busca restablecer " El orden del
amor" en los sistemas humanos.
¿En qué se basan las constelaciones?
Se basa en la teoría de sistemas. Y dentro de ella en el reconocimiento de que
los grupos humanos se rigen por leyes y patrones innatos, a los cuales se
agregan todos aquellos que se van construyendo en la interacción cotidiana
dentro de las familias y a sí mismo las familias construyen leyes y principios
que rigen la interacción de sus núcleos con las de otras familias, llegando a
construir las leyes sociales que permitirán un funcionamiento acorde con las
necesidades particulares y grupales.
Este conjunto de leyes naturales, familiares, sociales y espirituales que rigen
el funcionamiento de los núcleos humanos es lo que Bert Hellinger llama los
ordenes del amor. La trasgresión de los órdenes del amor en las interacciones
humanas será el origen de los conflictos y las discordancias internas que pueden
llegar a manifestarse como patologías individuales, familiares, grupales o
sociales.
Bert Hellinger parte de la idea sistémica de que el individuo es un ente grupal.
De esta manera para la existencia de un hijo es indispensable la existencia de
unos padres y para la existencia de estos padres, fue indispensable a su vez la
existencia de los suyos propios y así podríamos irnos hacia atrás en el tiempo
hasta el mismo comienzo de la creación de la vida. Cada persona es el final de
una pirámide de muchos seres humanos que han sido indispensables para su
existencia. Cada nuevo vínculo enriquecerá los sistemas ya existentes y ampliará
la historia y será responsable de acuerdo a su concordancia con las leyes de la
vida y de su núcleo social, del gradiente de nutrición y de salud de las
generaciones presentes y futuras.
Los sistemas familiares son sistemas abiertos que tienden a autorregularse para
asegurar su supervivencia pero que a su vez se nutren, interactúan y se vinculan
con otros sistemas familiares, llegando a constituir clanes, grupos,
comunidades, sociedades y naciones. Todos ellos enriquecidos por innumerables
virtudes, pero a su vez obstruidos por los innumerables conflictos que vamos
tejiendo a lo largo de los años.
Cada ser humano trae en si mismo toda la información de las vidas de las que
procede tanto a nivel psíquico como a nivel físico. Es aquello que llamamos
herencia y se encuentra impreso en lo más profundo de nuestro ser, en nuestros
genes y en el inconsciente colectivo de nuestra familia y tiene la capacidad de
ser transmitida de generación en generación.
Así pues algunos heredamos los ojos verdes del abuelo, las piernas cortas que
también tenía nuestro padre y que a su vez tenía su propia madre. Otros miembros
de nuestra familia nacerán con los ojos pardos y las piernas cortas evocando a
otra fracción de la herencia familiar.
También heredamos por ejemplo, el buen o mal carácter, gustos determinados, la
diligencia, la fuerza y el compromiso o las tendencias depresivas, neuróticas,
psicóticas u obsesivas que caracterizaron posiblemente alguno de nuestros
antepasados.
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