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La Radiestesia
¿Qué es?
La palabra radiestesia se compone de dos palabras: "radio" (= rayo) y "estesis"
(= sentir), que se puede interpretar como sentir la radiación. Todo es energía,
y por tanto es susceptible de ser percibida y medida, gracias a las facultades
de percepción, sensibilidad e interpretación que poseemos los humanos.
Para hacernos conscientes de esta percepción se utilizan instrumentos
radiestésicos como las varillas, los péndulos y los biotensores. Estos
instrumentos nos permiten un acercamiento consciente a sentir la energía en
todas sus expresiones.
¿En qué basa?
El movimiento de nuestro instrumento radiestésico (por ejemplo el péndulo) nos
da respuesta a cualquier pregunta a través de un código mental establecido.
Dicho movimiento llega a nuestra mano a través de micromovimientos musculares
desde el cuerpo mental y a través del cerebro y "sistema" neuromuscular.
¿En qué nos puede ayudar?
Una de las cualidades más destacadas de la radiestesia es nuestra apertura para
descubrirnos como seres sensibles, intuitivos, perceptibles e ilimitados en
cuanto a nuestras capacidades de sentir.
Gracias a la Radiestesia podemos trabajar en diferentes áreas, tanto en la vida
profesional como en la cotidiana, se aplica en todos los campos, entre ellos en:
-Búsqueda de fuentes, aguas subterráneas, yacimientos, objetos en la tierra,
instalaciones, etc.
-Estudios geobiológicos, radiaciones de forma y de los objetos, composición de
los materiales, etc.
-Toda clase de diagnósticos.
-Comprobaciones de alimentos, remedios, etc...
Origen e historia
En China se conocía la radiestesia como Feng Shui (el arte de la ubicación) y se
utilizaba para la localización de geopatías, denominadas "demonios de las
profundidades" o "dragones enfadados". Dominaban particularmente el arte de las
varillas.
En el antiguo Egipto la radiestesia la utilizaba la clase gobernante para
mantener su poder. Fueron grandes conocedores del poder de la forma y su uso.
Algunos ejemplos son: la pirámide, la cruz del Nilo y las baterías
semiesféricas.
Fuente: enbuenasmanos.com
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