VIDA

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Secciones

  Negocios

  Buscador

  Postales

  Piropos
  Móviles
  Humor
  Horóscopo
  Turismo
  Amor
  Vida
  Diosas
  Deportes

  Chiste mes

 Exclusivos

  Nota semanal

  Trotsky

 Derebote

  Publicidad
  Diseños Web
  Aliados
  Staff
  Menu
 Portada
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La envidia


¿Qué es la envidia?

Muchas veces sentimos envidia de alguien porque admiramos sus cualidades, capacidades, su suerte o lo bien que sabe desenvolverse en la vida. Vemos a a esa persona y deseamos ser iguales en algún aspecto, tomándolo como nuestro estímulo o modelo a seguir para ir superándonos. Es un motor para motivarnos y luchar por conseguir nuestros objetivos.

Sin embargo, existen otros casos con otras personas, en que el bien ajeno nos produce un profundo malestar difícil de controlar. Este tipo de envidia puede llegar a ser muy destructiva, cargada de rencores y hostilidades hacia personas que no nos han hecho nada. Esto hace que no demos importancia a todo lo que tenemos y que hasta ese instante nos llenaba.

Tipos de envidia

Existen dos tipos de envidia: la envidia sana, que es el deseo doloroso que experimentamos al ver que alguien posee algo que queremos, pero con admiración y respeto, anhelando ese bien para nosotros, pero sin desear mal alguno. Y la envidia descontrolada y dañina, que nos lleva a actuar de mala fe. Impulsa a mucho a destruir con difamaciones y chismes sin fundamento la buena fama de quien nos recuerda aquello de lo que carecemos o a menospreciar lo que tiene.

Tendemos, la mayor parte del tiempo, a comparamos con los demás y a envidiar lo que ellos disfrutan, sin tener en cuenta que todos deseamos lo mismo y que hemos de medir nuestros logros de acuerdo a nuestras posibilidades y esfuerzos, tratando de luchar por conseguir lo que anhelamos sin compararnos con los demás, sobre todo, valorando lo que tenemos.

Consecuencias

En ocasiones, ver a otras personas felices nos convierte en infelices y nos lleva a percibir nuestra vida de forma negativa. Esta disposición de ánimo origina una serie de reacciones negativas, que hace que el que la sufre tienda a aislarse de los que le rodean y tenga serias dificultades en sus relaciones interpersonales. Esto hace que evitemos tener relaciones sociales, nos convierta en seres inseguros, apáticos y conformistas.

Cuando las personas sienten estos, se producen cambios en la forma de enfrentarse a la vida, adoptando actitudes defensivas en algunos casos, y en otros se coge el papel de víctima.

Las personas que desarrollan este tipo de sentimiento negativo se convierten en personas frías, altaneras, distantes, actúan con desprecio hacía los demás, etc. Otras, se dejan llevar por el desánimo, desarrollan complejos de inseguridad, sentimientos de ira, rabia, etc.

 

 

Artículo anterior                                             Página siguiente

 

Contáctanos
 
© Copyright 2000 - 2006,derebote.com

Montevideo, Uruguay