Los poderes de la naturaleza son maravillosos y proveen al ser humano de
numerosos beneficios para la salud física y mental. Así destierra todo
tipo de malos pensamientos que repercuten en la salud física pudiendo
llegar a ocasionar enfermedades. Por ello, te invitamos a que aprendas a
extraer la energía que el sol (lucidez) y la tierra (contención).
Energía de la tierra
La tierra te
provee de contención, firmeza, autoafirmación, etc. Por eso, los
ejercicios para obtenerla son:
- Párate
descalzo mirando hacia el Norte con la espalda bien derecha. Separa
los pies a la altura de los hombros y extiende los brazos hacia
arriba con las palmas de las manos mirando hacia el cielo. Imagínate
que tu cuerpo es una columna que une el centro de la tierra (tus
pies) con el cosmos (tus palmas de las manos).
- Lentamente
une las manos en forma de rezo por encima de tu cabeza, con esto
logras cerrar el circuito de la energía.
- Desciende las
manos lentamente a la altura de tu cabeza y frótalas fuertemente.
Sentirás una sensación de calor que se propaga por todo tu cuerpo.
Así te sentirás aceptado.
Energía del sol
Los ejercicios
puedes practicarlos tanto al amanecer como al atardecer.
- Mirando
hacia el horizonte, adoptando una actitud receptiva, coloca tus
brazos relajados al costado del cuerpo. Coloca las palmas de las
manos orientadas hacia el sol y respira profundamente concentrándote
en lo que sientes.
- Si el sol se
eleva o desciende, empieza a trotar en el lugar. Sincroniza el
movimiento con la respiración, aumentando lentamente el ritmo de la
respiración y el trote. Cuando el sol haya terminado su trayecto,
debes haber alcanzado tu máxima velocidad en el trote elevando los
muslos lo que más puedas. Luego, despacio, irás descendiendo la
velocidad. De esta manera te sentirás más valorado y motivado.