Tantas tareas implantadas en la rutina diaria hacen que el cerebro se programe
cada mañana al levantarse. Entonces, sucede que cuando te hablan escuchas a
medias pero como ya te imaginas lo que están diciendo, deduces el resto de la
frase y no pones toda tu atención.
Por ello y para no
caer en la rutina se debe estimular la mente. A continuación, detallamos una
serie de ejercicios que pueden parecer graciosos pero que ponen la mente en
movimiento de una manera efectiva:
1. Al sentarse a
desayunar, ponte tapones en los oídos y trata de utilizar otras vías sensoriales
para realizar las tareas, como por ejemplo saber si el pan ya se tostó o si
alguien necesita la mermelada.
2. Cuando saques a
pasear a tu perro, si tienes, cambia el recorrido que siempre haces. Estos
ejercicios hacen que aumente la actividad de las distintas regiones de la
corteza cerebral, lo que produce un mayor gasto de energía cerebral. Una
actividad rutinaria y monótona disminuye esa actividad.
3. Cuando te bañes, al
finalizar el día, utiliza diversos estímulos sensoriales como aceite y jabones
aromáticos, esponjas, música, vino, té o algún producto hidratante. Esto ayuda a
que relajes tu cuerpo y mente poco a poco. El uso de olores durante el baño
evoca un estado anímico de calma y relajación. Esto hace que una esencia
aromática acompañada de música provoca una sensación reconfortante en el cuerpo.
Placer auditivo
Una forma efectiva de
estimular la mente es leer en vos alta. Esto se puede hacer en conjunto con tu
pareja, donde quizá demoren más en leer el libro pero hará que se sientan mejor
juntos y les permitirá hablar de cosas diferentes a las de siempre. Este
ejercicio hace que utilices circuitos cerebrales distintos a los que usas cuando
lees en silencio activando la función motora del cerebro.