VIDA

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Secciones

  Negocios

  Buscador

  Postales

  Piropos
  Móviles
  Humor
  Horóscopo
  Turismo
  Amor
  Vida
  Diosas
  Deportes

  Chiste mes

 Exclusivos

  Nota semanal

  Trotsky

 Derebote

  Publicidad
  Diseños Web
  Aliados
  Staff
  Menu
 Portada
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ejercicios del Hatha Yoga

Los ejercicios de Hatha Yoga constituyen una técnica integral que beneficia mental y físicamente, actúa de forma sutil y carente por completo de violencia; cuando alguien intenta forzar determinada postura, no está practicando yoga, sino castigándose. No importa cuál sea la edad o el estado físico, siempre podrás practicar el Hatha Yoga y beneficiarte de sus ejercicios, pero antes grábate en tu memoria esta consigna imprescindible: “no forzar”, puesto que el yoga no es un inventario de acrobacias, sino una hermosa forma de empezar a conocer y amar al cuerpo.

Los ejercicios

En el plano energético, estas posturas regulan todos los campos de energía, con lo cual se consigue armonizar las funciones neurovegetativas y el metabolismo. Y finalmente, en el plano mental, se elimina por completo la ansiedad.

1. Postura del árbol: Destinada a lograr la armonía psicosomática. Fortalece la musculatura de las piernas, desarrolla el sentido del equilibrio (que en los obesos suele amortiguarse), favorece la concentración mental y mejora el riego sanguíneo. Mantente en esta posición hasta que empieces a notar los primeros síntomas de cansancio. Tras un breve descanso, repítela con la otra pierna.

2. Postura del semicírculo: Fortalece la musculatura de todo el cuerpo y hace aumentar la capacidad de resistencia del organismo. Tonifica particularmente los músculos deltoides y trapecio, y mejora el funcionamiento de los pulmones, el corazón, el cerebro y la glándula tiroides (directamente responsable, en muchos casos, de la obesidad). Procura, como en el ejercicio anterior, no doblar las rodillas.

3. Postura de inversión: Excelente para aumentar el riego sanguíneo del cerebro. Fortalece la columna vertebral (normalmente sometida a una sobrecarga en la gente pasada de peso), previene la ansiedad y el estrés. Alivia la tensión en las piernas y combate el exceso de apetito por la comida. Debes procurar no doblar las rodillas y mantener los pies juntos. Pero no intentes hacerla a la perfección desde el primer momento. Poco a poco conseguirás que las plantas de sus pies lleguen al suelo.

4. Media postura del arco: Combate directamente la adiposidad del abdomen y dota a la espina dorsal de una gran flexibilidad. Asimismo ejerce un efectivo masaje abdominal, con lo que se mejora el funcionamiento del sistema digestivo previniendo la aerofagia, la indigestión y el estreñimiento. Nada mejor para acabar eliminando por completo la llamada “curva de la felicidad”. Si puedes, agarra (como en el dibujo) los dos tobillos.

5. Postura del agarre del pie: Estupenda para fortalecer los músculos y nervios de las piernas, flexibilizar las ingles y masajear el abdomen, mejorándose así la evacuación. No te preocupes en el caso de que no puedas agarrar el tobillo (primero uno y luego el otro) en los primeros intentos, poco a poco lo lograrás. Lo importante es perseverar y, sobre todo, no forzar ésta o cualquier otra postura en ningún caso.

Consejos prácticos:

  • Todas las posturas de yoga están al alcance de todos, lo que no significa que todos puedan realizarlas a la perfección desde el primer momento. Sin embargo, los efectos positivos de las mismas alcanzan a todos los que la practican hasta donde razonablemente puedan. Una persona obesa apenas si las esbozará en las primeras sesiones, pero se beneficiará igualmente del intento.
  • Durante la realización de las posturas, la respiración debe ser pausada, uniforme y nasal. Conviene llevar a cabo, entre una postura y otra, un minuto más o menos de relajación total: simplemente, túmbate en el suelo boca arriba y descansa, tratando de eliminar todas las tensiones del cuerpo.
  • Al finalizar cada sesión, vuelve a tumbarte en el suelo de la forma anteriormente señalada y descansa lo más relajadamente posible durante cinco o diez minutos; al cabo de ese tiempo te invadirá una valiosa sensación de bienestar y calma.
  • Conviene que le dediques a estas posturas media hora al día, al amanecer o al atardecer. Siempre que sientas particularmente aguda la ansiedad por la comida, realiza cualquiera de las cinco posturas propuestas.

El Yoga es una disciplina que si cuando la practica la valora y disfruta plenamente le será muy beneficiosa.

 

Volver                                               Aprenda a meditar y relajarse>>

 

 

Contáctanos
 
© Copyright 2000 - 2006,derebote.com

Montevideo, Uruguay