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Características de las personas influenciables
Las personas influenciables o, lo que es igual,
caracterizadas por su inconsistencia psíquica, son personas demasiado fáciles de
influenciar por el gesto, el lenguaje y las convicciones ajenas. Suelen sentirse
impresionados tan pronto como se les asegura algo, ya que la evidencia ejerce
menos influencia sobre su opinión que una afirmación atrevida y rotunda.
Callados y con poco carácter
Estas personas, suelen permitir ser desconcertadas, no mantienen sus puntos de
vista en público, y por ello, suelen terminar asintiendo lo que oyen. Esto hace
que, en ocasiones, se sientan obligados a hacer cosas que no les gustan, porque
no se atreven a sostener lo contrario. Así, estos sujetos pierden su
independencia y los otros los llevan sin dificultad a realizar acciones
contrarias a su ideal, sus principios, gustos o intereses.
Dependientes de la opinión ajena
Les preocupa en exceso la opinión ajena y les hace daño la crítica, aunque ésta
sea injusta, y se les hace tan necesaria la aprobación de los otros que se
obligan a hacer cosas que no desean.
Dualidad mental
Sin embargo, numerosas personas propensas a ser influenciadas pueden librarse de
su defecto a cambio de algunos esfuerzos racionales de voluntad. Para ello, es
necesario comprender lo que se llama “dualidad mental”, es decir, la presencia
psíquica de una personalidad objetiva y una personalidad subjetiva:
Personalidad objetiva. Esta personalidad se encuentra en actividad
siempre que ejecutamos un acto que implique análisis o atención.
Personalidad subjetiva. esta personalidad es el centro de los factores
conocidos como sensibilidad, impulsividad o imaginación.
Así, normalmente, el “yo subjetivo” es guiado por el “yo objetivo”, de tal modo
que el autodominio se da cuando el "yo objetivo" impone sus decisiones al “yo
subjetivo”. En las personas influenciables, sin embargo, ocurre lo contrario, es
decir, el “yo subjetivo” no se deja dominar por el “yo objetivo”, admitiendo en
actitud pasiva las influencias externas.
Sin embargo, la persona influenciable es consciente de que se deja llevar por
las decisiones de los otros, por lo que intenta oponer resistencia.
Una vez comprendido el mecanismo de subordinación característico de los sujetos
influenciables, la solución pasa porque estos robustezcan mediante un ejercicio
apropiado la firmeza del “yo objetivo”, para que pueda ejercer su dominio sobre
el “yo subjetivo”.
Fuente: mundogar.com
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