
Bush
obtiene el compromiso de la OTAN para ayudar en Irak
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush,
obtuvo un compromiso - en su mayor parte simbólico -
de la OTAN para participar en la formación de las
fuerzas de seguridad iraquíes, incluido el de los
países más críticos con el conflicto, en una cumbre
celebrada el martes que escenificó la resurrección
de la asociación transatlántica.
Pero las diferencias entre Estados Unidos y la Unión
Europea sobre China e Irán volvieron a surgir
durante una jornada en la que el presidente
estadounidense visitó la sede de la OTAN y asistió
en un Consejo de la UE.
Bush mostró su preocupación por los planes de la
Unión de acabar con un embargo de armas al régimen
chino, al tiempo que Francia presionó a Washington
para ofrecer incentivos a Teherán con los que pueda
abandonar su programa nuclear.
Además, Francia y Alemania renovaron sus
llamamientos para una reforma en las relaciones
transatlánticas que dé más peso a la Unión ampliada
como un socio clave de EEUU, lo que supone un reto a
la primacía que Washington da a la OTAN.
Tras la cumbre con los 26 jefes de Estado y de
Gobierno, Bush dijo a los periodistas que esta
Alianza sigue siendo la organización central de
seguridad que une a Europa y Estados Unidos.
Tras cenar con él el lunes por la noche, el
presidente francés, Jacques Chirac, dijo que sentía
que Bush entiende lo que llamó la nueva realidad
europea, en la que la UE está adquiriendo más peso,
incluyendo en el ámbito de la defensa.
"Europa y Estados Unidos son socios. Así que
necesitamos hablar y escucharnos mutuamente más a
menudo", declaró Chirac en la cumbre.
"Debemos también, como ya ha subrayado el canciller
(alemán, Gerhard) Schroeder, seguir teniendo en
cuenta los cambios que han pasado en el continente
europeo", agregó.
COLABORACIÓN EN IRAK
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop
Scheffer, anunció entusiasmado que los 26 aliados
acordaron realizar algún tipo de contribución a la
misión de entrenamiento de Irak como una
demostración de que las divisiones dentro de la
alianza se han subsanado.
Pero ese entusiasmo oculta las amplias divergencias
en cuanto al nivel de ayuda. Francia, el país más
crítico con el conflicto, acordó permitir a sólo uno
de sus oficiales en el cuartel general de la OTAN en
Bruselas que ayude a coordinar las ofertas de
equipamiento al Ejército iraquí.
Estados Unidos está ofreciendo a alrededor de 60
formadores de un total cercano a los 160. Francia,
Alemania y Bélgica insisten en que sus efectivos no
viajarán a Irak.
Bush y Chirac han tratado también las cuestiones del
programa nuclear de Irán y de la presencia militar
de Siria en el Líbano.
En el Consejo comunitario, Bush se mostró preocupado
por los planes de la Unión de levantar el embargo de
armas a China, que podría modificar el equilibrio
con Taiwán - al que Washington se ha comprometido a
defender -, aunque insinuó que podría aceptar las
garantías de los líderes europeos de que no harían
transferencias de tecnología peligrosa.
La UE mostró un apoyo limitado en Irak y ambos
anunciaron que están listos para organizar una
conferencia conjunta para reunir apoyo internacional
para la reconstrucción de Irak, según informó el
primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker.
El presidente estadounidense se reunió además con el
presidente de Ucrania, Viktor Yushschenko, que
manifestó ante los jefes de Estado y de Gobierno de
la UE y de la OTAN que el objetivo de su país a
largo plazo es ingresar en ambas organizaciones.