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Economía/Motor.- Los
paros en Volkswagen Navarra paralizan seis horas la producción,
que afecta a más de 300 coches
Los paros parciales de dos horas por turno convocados para hoy
por el comité de empresa de Volkswagen Navarra paralizaron la
producción de la planta de Landaben en Pamplona durante las seis
horas de huelga y provocaron la pérdida de más de 300 coches,
según informaron hoy los sindicatos.
La huelga convocada por el comité de empresa tuvo un seguimiento
"total", según los datos de los trabajadores, en los paros de 4
a 6 de la madrugada, y de 12 a 16 horas
ininterrumpidamente. La plantilla cumplió así con su anuncio de
paros convocados para hoy con el objetivo de exigir a la
dirección de Volkswagen Navarra la negociación "urgente" de
varias reivindicaciones.
La empresa, por su parte, anunció esta mañana que "se siente
liberada del compromiso" adquirido con los sindicatos por el que
anunció que renunciaba a contratar trabajadores eventuales para
el lanzamiento del nuevo modelo de Polo, tal y como le exigieron
los trabajadores.
Esta medida adoptada por la empresa no fue considerada
suficiente por los sindicatos para desconvocar los paros y se
ratificaron en la huelga para exigir la negociación de sus
reivindicaciones. En un manifiesto leído esta mañana por el
presidente del comité, Jesús Sánchez Bruna, los sindicatos
volvieron a denunciar el "uso abusivo" de horas extraordinarias,
la aplicación de una política de eficiencias, y la
externalización de trabajos de la planta, mientras los
trabajadores ven rebajada su jornada y, por tanto, su salario,
según criticaron.
Los sindicatos mantendrán mañana por la mañana una reunión para
analizar el seguimiento de la huelga y para decidir sobre la
posibilidad de emprender nuevas "medidas" si la empresa no
responde "positivamente" a sus demandas.
Además, el comité exigió hoy la convocatoria "inmediata" de la
mesa de conversaciones para la negociación del V convenio
colectivo de Volkswagen Navarra.
Pablo Mendívil, en nombre de la empresa, mostró la disposición
de la empresa a negociar, pero nunca bajo la presión de una
huelga y reiteró que "no ve ningún motivo que justifique la
convocatoria de paros". La dirección afirmó que "obedecen a una
estrategia de enrarecer el ambiente y de ir calentando motores
para la inminente negociación del convenio colectivo".
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